Os dejo un enlace a través del cual podéis visitar una página en la que se os aclararán dudas sobre sintaxis y morfología.
http://www.gramaticas.net/2013/01/la-sintaxis.html
domingo, 11 de enero de 2015
viernes, 19 de diciembre de 2014
TRABAJO PARA NAVIDADES
El modernismo, tal como
desembarcó en España personificado en Rubén Darío y sus Prosas profanas, era una literatura de los sentidos, trémula de
atractivos sensuales, deslumbradora de cromatismo. Corría precipitada tras los
éxitos de la sonoridad y de la forma. Nunca habían cantado las palabras
castellanas con alegría tan colorinesca, nunca antes brillaran con tantos visos
y relumbres como en las espléndidas poesías de Darío. Era un aliteratura
jubilosamente encarada con el mundo exterior, toda vuelta hacia fuera. (Quizás
alguien me objete que en los modernistas hay una cuerda de lirismo doliente y
subjetivo; pero a mi juicio eso es un arrastre del Romanticismo, la postrera
metamorfosis de lo romántico, y no lo específicamente modernista. Lo nuevo, lo
modernista, es el apetito de los sentidos por la posesión de la belleza y sus
formas externas, gozosamente expresado). Pero la belleza para los modernistas
es tanto la belleza natural, bruta, primaria, tal como puede sentirse en un
cuerpo, en una hoja o en un paisaje, como la belleza ya elaborada por artistas
anteriores a sus obras.
Atributo capital del Modernismo
es su enorme cargamento de conceptos de cultura histórica, por lo general
bastantes superficiales. Gran parte de esta poesía, en vez de arrancar de la experiencia
directa de la realidad vital, sale de concepciones artísticas anteriores; por
ejemplo, de la escultura helénica, de los retratos del Renacimiento italiano,
de las fiestas galantes de la Francia versallesca.
Volvámonos a los hombres del 98
español. Son los “preocupados”, como se los llamó certeramente. Donde el
modernista nada ágilmente, el hombre del 98 se sumerge, bucea.
PEDRO SALINAS
Literatura española.
Siglo XX
1. Enuncia el tema del texto.
2. Elabora un resumen.
3. Realiza el comentario del fragmento atendiendo a sus características lingüísticas y estilísticas.
4. ¿A qué tipo de texto pertenece?
5. Realiza el análisis morfológico de "metamorfosis" y "encarada", y establece a qué tipo de palabras pertenecen.
6. Explica qué figura o figuras literarias encuentras en "nunca habían cantado las palabras castellanas con alegría tan colorinesca" y defínelas relacionando su significado con el contexto.
7. Busca información sobre el autor del texto y ubícalo en una corriente literaria.
7. Busca información sobre el autor del texto y ubícalo en una corriente literaria.
8. Analiza sintácticamente:
- El soportarlo todos los días no quiere decir que me caiga bien.
- Los informes negativos que llegaron de la embajada supusieron un duro golpe, sin embargo logramos resolverlo todo.
- Desean con todas sus fuerzas que el horrible espectáculo de quienes se pelean llegue a su fin.
martes, 9 de diciembre de 2014
MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
CONTEXTO HISTÓRICO EN EUROPA
Entre
finales del siglo XIX y principios del XX, se dan una serie de cambios en
Europa tales como el crecimiento de la burguesía y la organización de
las clases obreras frente al avance del capital fruto de la Revolución
Industrial (socialismo, anarquismo).
Esto
conlleva a que a principios de siglo XX tenga lugar la crisis del
racionalismo y el positivismo impuestos a finales del XIX y que
dominaron la escena literaria en autores como Galdós o Clarín. La razón
se considera insufuciente para llegar al total conomiento del ser humano
y del mundo. Surgen por lo tanto, las corrientes filosóficas como el Irracionalismo y el Vitalismo (la razón no es suficiente para conocer el mundo, hace falta la intuición), el Psicoanálisis de Sigmund Freud (el ser humano se mueve por impulsos que es preciso buscar en el inconsciente), el Existencialismo (al ser humano le espera una muerte segura, y eso conduce a la angustia) y el Marxismo de Karl Marx (la historia es una lucha de clases y para transformar el mundo se precisa de una revolución).
Siguiendo
estas teorías, numerosos escritores de principios del siglo XX
utilizarán la literatura como una arma para transformación social.
Por lo que respecta la ciencia, esta avanza y destierra el positivismo decimonónico. Se impone a este positivismo la idea de la indeterminación de Heisenberg (una idea solo puede ser tenida por verdadera si esta es útil). Además destaca la Teoría de la Relatividad de Einstein, la Teoría Atómica de Rutheford los estudios de Radiactividad de los Curie, los rayos X, y en medicina aparecen los antibióticos, las vitaminas, las sulfamidas...
CONTEXTO HISTÓRICO EN ESPAÑA
A
principios de siglo España era un país rural con un gran atraso en el
sector agrario al que apenas repercutió la Segunda Revolución
Industrial. El caquicimos en los pueblos era el poder establecido por
los terratenientes y financieros que controlaban la política y las
elecciones. Mientras los salarios cada vez eran más bajos, los precios
subían. Los obreros empezaron, como en el resto de Europa, a organizarse
y a demandar una situación más justa.
El año 1898 marca el punto álgido de la crisis que afectaba a España. El conocido desastre colonial conllevó la pérdida de las últimas colonias del país en Ultramar (Cuba, Filipinas, Puerta Rico).
MODERNISMO
"Y usted no imita a ninguno: ni es usted romántico, ni naturalista, ni neurótico, ni decadente, ni simbólico, ni parnasiano. Usted lo ha revuelto todo; lo ha puesto a cocer en el alambique de su crebro y ha sacado de ello una rara quintaesencia"
"Y usted no imita a ninguno: ni es usted romántico, ni naturalista, ni neurótico, ni decadente, ni simbólico, ni parnasiano. Usted lo ha revuelto todo; lo ha puesto a cocer en el alambique de su crebro y ha sacado de ello una rara quintaesencia"
Carta prólogo a Azul (de Rubén Darío)
Juan Valera
Movimiento
literario que surge en Hispanoamérica, cuyo máximo representante es el
poeta nicaragüense Rubén Darío y cuyas dos características principales
son la búsqueda de la belleza (el esteticismo) y el escapismo (la evasión).
En término modernismo fue utilizado en sus orígenes como forma despectiva, pues así llamaban a los jóvenes de finales del XIX que querían romper con la estética realista. Presentaban una actitud rebelde y provocativa y mostraban una actitud de descontento con la clase social a la que pertenecían: la burguesía, en la que habían perdido todas las esperanzas.
En sus orígenes, el Modernismo se presenta como una poesía superficial, cargada de belleza, pero muy ligera en cuanto a sentimiento. Esto, sin embargo, irá cambiando a medida que el movimiento vaya evolucionando, sobre todo a su llegada a España. Buena muestra de ello la encontramos en la evolución de la poesía de Rubén Darío.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Azul (1887)
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
Mientras en el primer poema se nos muestra una superficialidad preciosista en la que se limita a describir una escena idílica, muy en la línea de la Sonatina, en el segundo, Darío ahonda en el existencialismo propio de los hombres del 98, en el que la angustia del ser domina la temática. Es curioso el parecido con la rima LXVI de Bécquer:
GENERACIÓN DEL 98
Fue José Martínez Ruiz "Azorín" el que propuso el nombre de Generación del 98 a una serie de escritores que tenían en común un espíritu de protesta y un afán de ponerlo en práctica a partir de las letras. Pertenecen a esta generación Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín y Ramiro de Maeztu. Valle-Inclán y Antonio Machado también se unirán a la nómina noventayochista después de haber experimentado una primera etapa modernista.
El principal tema que tratan en sus obras es el problema de España, aunque los temas existenciales y religiosos también llamaron su atención. Se consideran precursores del existencialismo por su obesión por el paso del tiempo, la muerte o el sentido de la existencia. Estuvieron porfundamente influenciados por filósofos de la talla de Nietzsche, Schopenhauer y Kierkegaard.
La búsqueda de las raíces de España los llevó a ahondar en la historia de la gente sencilla, lo que Unamuno denominó "intrahistoria". Y es que la Historia que en el paso de los años ha sido conformada por la historia de aquellas personas anónimas que, en su humildad, contribuyeron al cambio del país.
NOTA: las características, los géneros y los autores están en los apuntes que os pasé, tanto del Modernismo como del 98. En este blog únicamente se pretente ampliar vuestros conocimientos sobre la materia.
En término modernismo fue utilizado en sus orígenes como forma despectiva, pues así llamaban a los jóvenes de finales del XIX que querían romper con la estética realista. Presentaban una actitud rebelde y provocativa y mostraban una actitud de descontento con la clase social a la que pertenecían: la burguesía, en la que habían perdido todas las esperanzas.
En sus orígenes, el Modernismo se presenta como una poesía superficial, cargada de belleza, pero muy ligera en cuanto a sentimiento. Esto, sin embargo, irá cambiando a medida que el movimiento vaya evolucionando, sobre todo a su llegada a España. Buena muestra de ello la encontramos en la evolución de la poesía de Rubén Darío.
DE INVIERNO
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Azul (1887)
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
Cantos de vida y esperanza (1901)
Mientras en el primer poema se nos muestra una superficialidad preciosista en la que se limita a describir una escena idílica, muy en la línea de la Sonatina, en el segundo, Darío ahonda en el existencialismo propio de los hombres del 98, en el que la angustia del ser domina la temática. Es curioso el parecido con la rima LXVI de Bécquer:
LXVI
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
GENERACIÓN DEL 98
Fue José Martínez Ruiz "Azorín" el que propuso el nombre de Generación del 98 a una serie de escritores que tenían en común un espíritu de protesta y un afán de ponerlo en práctica a partir de las letras. Pertenecen a esta generación Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín y Ramiro de Maeztu. Valle-Inclán y Antonio Machado también se unirán a la nómina noventayochista después de haber experimentado una primera etapa modernista.
El principal tema que tratan en sus obras es el problema de España, aunque los temas existenciales y religiosos también llamaron su atención. Se consideran precursores del existencialismo por su obesión por el paso del tiempo, la muerte o el sentido de la existencia. Estuvieron porfundamente influenciados por filósofos de la talla de Nietzsche, Schopenhauer y Kierkegaard.
La búsqueda de las raíces de España los llevó a ahondar en la historia de la gente sencilla, lo que Unamuno denominó "intrahistoria". Y es que la Historia que en el paso de los años ha sido conformada por la historia de aquellas personas anónimas que, en su humildad, contribuyeron al cambio del país.
NOTA: las características, los géneros y los autores están en los apuntes que os pasé, tanto del Modernismo como del 98. En este blog únicamente se pretente ampliar vuestros conocimientos sobre la materia.
domingo, 16 de noviembre de 2014
LA REGENTA
LEOPOLDO ALAS, "CLARÍN"
Más conocido por su pseudónimo, es uno de los autores que, junto con Galdós, marca un antes y un después en la literatura de la segunda mitad del siglo XIX.
La obra con la que pasó a la historia es su primera novela: La Regenta, publicada en dos tomos en 1884 y 1885. La acción transcurre en la ciudad provinciana de Vetusta, nombre inventado por el autor que enmascaraba a Oviedo. La feroz crítica a todos los estamentos de la sociedad, símbolo de la vulgaridad y la incultura, provocó que solo pudiera ser publicada en Barcelona, ya que supuso un escándalo, sobre todo en la capital asturiana.
La Regenta es una de las grandes obras maestras de la literatura española, de cuyo género se ha discutido mucho acerca de si debe adscribirse a la corriente realista o naturalista.
Ana Ozores, la protagonista, habita en Vestusta junto con su marido, don Víctor de Quintanar (con el que contrajo matrimonio a través de un enlace de conveniencia), mucho mayor que ella, y al que solo la une un sentimiento de agradecimiento. La vida de Ana trancurre entre el aburrimiento y la soledad. Se debate entre su papel de buena esposa y honrada ciudada religiosa y la pasión que emerge al conocer a Álvaro de Mesía. En la obra se refleja la presión de la ciudad sobre Ana, que trata de buscar su salvación a través de la religión. Sin embargo, el Magistral de la Catedral de Vetusta, Fermín de Pas, se enamora de ella, y al ser rechazado, la traiciona, contribuyendo así a la caída de Ana
ESCRITORES REALISTAS Y NATURALISTAS EN ESPAÑA
BENITO PÉREZ GALDÓS (1843-1920)
En palabras de Max Aub,"desde Lope ningún
escritor fue tan popular, ni ninguno tan universal desde Cervantes como Galdós"
Inaugura el periodo realista en España con La fontana de oro (1870), novela en la que se refleja el periodo del Trienio Liberal (1820-1823) y que retomará en su gran colección de novelas conocidas como Los episodios nacionales (1873-1912). Publicadas en diferentes series, aborda la sociedad española desde la Guerra de la Independencia hasta la Restauración, con Alfonso XII.
Con La desheredada (1881) Galdós inaugura un nuevo ciclo literario en España: el Naturalismo. La novela narra la desgraciada historia de Isidora, una linda muchacha que llega a Madrid cargada de ilusiones, y que, sin embargo, las circunstancias la llevan a la prostitución y a la cárcel.
Fortunata y Jacinta (1886-1887) está considerada una de las obras maestras del Realismo, junto con La Regenta de Clarín. Narra la historia de dos mujeres pertenecientes a distintas clases sociales, enamoradas de un mismo hombre, Juanito Santa Cruz, un joven adinerado que juega con el amor de ambas. Pasado el tiempo, los destinos de Fortunanta y Jacinta se unen trágica e irremediablemente tras la muerte de la primera, que entregará su hijo a la yerma Jacinta para que lo críe junto a su marido.
Otras obras representativas de Galdós son La de bringas, Miau, Doña Perfecta, Tormento, Marianela, Tristana. Todas ellas envueltas en un trasfondo social de opresión que termina por hundir a sus protagonistas.
Hay que destacar la faceta de Galdós como dramaturgo con su obra El abuelo (1892) en la que se trata el tema de la deshonra familiar.
REALISMO Y NATURALISMO
Denominamos
Realismo al movimiento literario de la
segunda mitad del siglo XIX, en el contexto de la sociedad industrial, a cuyo
origen y desarrollo contribuyen el positivismo,
el marxismo y el evolucionismo darwinista. Su base ideológica aglutina una reacción
contra el extremo subjetivismo romántico, el interés por los problemas sociales
y el desarrollo de las ciencias experimentales. Por su parte, el Naturalismo es una extensión del Realismo
que aplica leyes del determinismo científico a la literatura.
Benito Pérez Galdós, máximo exponente de la literatura de la época. Inaugura el Realismo con su primera novela La fontana de oro (1870).
ANTECEDENTES DEL REALISMO
Realismo
y Naturalismo nacen en Francia. Se desarrollan entre 1848 y 1890.
Están
relacionados con:
-
La expansión económica, centrada
en el avance industrial y la intensificación del comercio
-
La consolidación de la burguesía,
que impone gustos conservadores, y su ascenso al poder.
-
El crecimiento del proletariado
industrial y la organización de la clase obrera: 1864 I Internacional
(Asociación Internacional de Trabajadores).
-
El desarrollo de las ciencias
experimentales y del pensamiento socialista:
§ Positivismo: Augusto Comte. Propone la investigación de los hechos observables y
mensurables. Creador, asimismo, de la Sociología.
§ Evolucionismo: Charles Darwin. Afirma que los seres vivos son el resultado de un
proceso evolutivo relacionado con la herencia genética,
y que las especies viven un proceso de selección natural en el que solo los más
fuertes sobreviven.
§ Marxismo: Karl
Marx y Frederik Engels. Filosofía expuesta en dos obras: Manifiesto Comunista (1848) y El
Capital (1867), base del pensamiento socialista, que centra en la lucha de
clases la transformación de la historia.
§ Determinismo: Síntesis del Evolucionismo y del Marxismo, afirma que el hombre está
determinado desde su nacimiento bien por la herencia biológica- leyes
genéticas-, bien por las circunstancias sociales, por lo que no es libre.
§ Krausismo: defiende la tolerancia y libertad académica basadas en las teorías del
filósofo alemán Krause, que en España derivará en la “Institución libre de enseñanza”
fundada por el malagueño Francisco Giner de los Ríos.
EN LITERATURA
La PINTURA DE AMBIENTES permite al novelista trazar amplios frescos de la realidad:
En FRANCIA, Honoré de Balzac con su obra La comedia humana (uno de los mayores proyectos de la historia de la literatura. Se trata de una colección de 85 novelas que reflejan la sociedad francesa desde la Restauración borbónica hasta la Monarquía de Julio (1815-1830).
En INGLATERA, Charles Dickens hace lo propio durante el perido victoriano con novelas como David Copperfield u Oliver Twist, en las que se vislumbra el azote de la profunda diferenciación de clases sociales fruto de la expasión económica derivada de la Revolución industrial.
La PINTURA DE CARACTERES, por su parte, da origen a la novela psicológica:
En FRANCIA, Stendhal (seudónimo de Henri Bayle), se adelanta en 1830 con una de las novelas que influyó en la posterior literatura Realista: Rojo y negro. Puede afirmarse padre del Realismo en Europa.
Gustave Flaubert crea Madame Bovary (1856), historia de Emma, una joven amante de las novelas románticas que, tras descubrir que su matrimonio no es lo que esperaba, se entrega a los brazos de aquellos hombres que la hacen sentirse amada. Morirá arruinada y desolada tras el abandono del último de sus amantes.
En RUSIA Leo Tolstoi escribe Anna Karenina, novela en la que de nuevo el adulterio y la opresión de la sociedad terminan con la vida de la protagonista.
domingo, 9 de noviembre de 2014
DRÁCULA
Drácula , del escritor irlandés Bram Stoker, es una novela publicada en 1897, muy lejos ya de los años del Romanticismo. Sin embargo, la historia en su totalidad, el personaje principal y los secundarios, así como el ambiente creado, tiene mucha relación con el espíritu romántico. El director de cine Francis Ford Coppola supo recrearlo magistralmente en una de las mejores adaptaciones que se han llevado a la gran pantalla en el año 1992.
La introducción del film relata muy bien la conversión del personaje, un guerrero perdidamente enamorado que, al regresar vencedor de una batalla contra el imperio otomano y descubrir el suicidio de su amada, reniega de Dios y se alía con el reino de las tinieblas jurando volver tras su muerte para vengar la de ella.
Ambientes lúgubres, cementerios, la vuelta a la Edad Media a un imperio de Valaquia (actualmente sur de Rumanía), la rebelión contra Dios o el suicidio de Elizabeth por amor, son algunos de los elementos que nos permiten relacionar esta obra con el periodo romántico, a pesar de estar inmersa cronológicamente en otra etapa histórica y literaria.
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