Entre
finales del siglo XIX y principios del XX, se dan una serie de cambios en
Europa tales como el crecimiento de la burguesía y la organización de
las clases obreras frente al avance del capital fruto de la Revolución
Industrial (socialismo, anarquismo).
Esto
conlleva a que a principios de siglo XX tenga lugar la crisis del
racionalismo y el positivismo impuestos a finales del XIX y que
dominaron la escena literaria en autores como Galdós o Clarín. La razón
se considera insufuciente para llegar al total conomiento del ser humano
y del mundo. Surgen por lo tanto, las corrientes filosóficas como el Irracionalismo y el Vitalismo (la razón no es suficiente para conocer el mundo, hace falta la intuición), el Psicoanálisis de Sigmund Freud (el ser humano se mueve por impulsos que es preciso buscar en el inconsciente), el Existencialismo (al ser humano le espera una muerte segura, y eso conduce a la angustia) y el Marxismo de Karl Marx (la historia es una lucha de clases y para transformar el mundo se precisa de una revolución).
Siguiendo
estas teorías, numerosos escritores de principios del siglo XX
utilizarán la literatura como una arma para transformación social.
Por lo que respecta la ciencia, esta avanza y destierra el positivismo decimonónico. Se impone a este positivismo la idea de la indeterminación de Heisenberg (una idea solo puede ser tenida por verdadera si esta es útil). Además destaca la Teoría de la Relatividad de Einstein, la Teoría Atómica de Rutheford los estudios de Radiactividad de los Curie, los rayos X, y en medicina aparecen los antibióticos, las vitaminas, las sulfamidas...
A
principios de siglo España era un país rural con un gran atraso en el
sector agrario al que apenas repercutió la Segunda Revolución
Industrial. El caquicimos en los pueblos era el poder establecido por
los terratenientes y financieros que controlaban la política y las
elecciones. Mientras los salarios cada vez eran más bajos, los precios
subían. Los obreros empezaron, como en el resto de Europa, a organizarse
y a demandar una situación más justa.
El año 1898 marca el punto álgido de la crisis que afectaba a España. El conocido desastre colonial conllevó la pérdida de las últimas colonias del país en Ultramar (Cuba, Filipinas, Puerta Rico).
Movimiento
literario que surge en Hispanoamérica, cuyo máximo representante es el
poeta nicaragüense Rubén Darío y cuyas dos características principales
son la
búsqueda de la belleza (el esteticismo) y el
escapismo (la evasión).
En término
modernismo fue utilizado en sus orígenes como forma despectiva, pues así llamaban a los jóvenes de finales del XIX que querían romper con la estética realista. Presentaban una actitud rebelde y provocativa y mostraban una actitud de descontento con la clase social a la que pertenecían: la burguesía, en la que habían perdido todas las esperanzas.
En sus orígenes, el Modernismo se presenta como una poesía superficial, cargada de belleza, pero muy ligera en cuanto a sentimiento. Esto, sin embargo, irá cambiando a medida que el movimiento vaya evolucionando, sobre todo a su llegada a España. Buena muestra de ello la encontramos en la evolución de la poesía de Rubén Darío.
DE INVIERNO
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Aleçón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño:
entro, sin hacer ruido: dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos; mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Azul (1887)
LO FATAL
Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
Cantos de vida y esperanza (1901)
Mientras en el primer poema se nos muestra una superficialidad preciosista en la que se limita a describir una escena idílica, muy en la línea de la
Sonatina, en el segundo, Darío ahonda en el existencialismo propio de los hombres del 98, en el que la angustia del ser domina la temática. Es curioso el parecido con la rima LXVI de Bécquer:
LXVI
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura,
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas.
En donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.
GENERACIÓN DEL 98
Fue José Martínez Ruiz "Azorín" el que propuso el nombre de Generación del 98 a una serie de escritores que tenían en común un espíritu de protesta y un afán de ponerlo en práctica a partir de las letras. Pertenecen a esta generación Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín y Ramiro de Maeztu. Valle-Inclán y Antonio Machado también se unirán a la nómina noventayochista después de haber experimentado una primera etapa modernista.
El principal tema que tratan en sus obras es el
problema de España, aunque los
temas existenciales y religiosos también llamaron su atención. Se consideran precursores del existencialismo por su obesión por el
paso del tiempo, la
muerte o el
sentido de la existencia. Estuvieron porfundamente influenciados por filósofos de la talla de Nietzsche, Schopenhauer y Kierkegaard.
La búsqueda de las raíces de España los llevó a ahondar en la historia de la gente sencilla, lo que Unamuno denominó "
intrahistoria". Y es que la Historia que en el paso de los años ha sido conformada por la historia de aquellas personas anónimas que, en su humildad, contribuyeron al cambio del país.
NOTA: las características, los géneros y los autores están en los apuntes que os pasé, tanto del Modernismo como del 98. En este blog únicamente se pretente ampliar vuestros conocimientos sobre la materia.